Los Roques
Arena blanca, agua turquesa y días sin ver a nadie
Trescientas cincuenta islas, cayos y bancos de arena en mitad del Caribe, a una hora de vuelo de Caracas.
Resumen del viaje
Los Roques es un parque nacional, y eso cambia lo que te encuentras al llegar. No hay hoteles grandes, no hay sombrillas alquiladas en fila y no hay colas. Se duerme en posadas del Gran Roque (el único cayo habitado) y se sale cada mañana en peñero a un cayo distinto.
El agua es transparente hasta bien entrada la tarde y cambia de color cada pocos metros según la profundidad del banco de arena que tenga debajo. Hay días en los que en el cayo al que te llevan no hay nadie más. No es una manera de hablar: no hay nadie más.
La rutina del viaje es sencilla y no se agota: desayunar en la posada, salir en peñero, elegir cayo, volver al atardecer. Lo que cambia cada día es el cayo, y hay para varias semanas.
Debajo del agua el archipiélago es un arrecife entero, así que con unas gafas y un tubo ya tienes medio viaje resuelto. Quien quiere más se va a bucear o a pescar a mosca, que es de lo que Los Roques tiene fama fuera de Venezuela.
Por qué merece el viaje
Lo que hace especial a Los Roques no es la playa: es el agua. El archipiélago se levanta sobre un atolón de coral, uno de los pocos del Caribe, y eso significa bancos de arena poco profundos a kilómetros de tierra. El resultado son franjas de turquesa translúcido que cambian de color cada pocos metros y que desde el aire parecen pintadas.
Y no hay a quién ver. Es parque nacional con cupo diario, así que el número de visitantes está topado por ley: ésa es la razón de que siga vacío mientras el resto del Caribe se llenaba. Hay cayos a los que llegas y no hay una sola huella.
Qué se hace allí
- Cayo distinto cada díaSe sale en peñero por la mañana y se elige según el viento. Francisquí, Madrisquí, Crasquí, Cayo de Agua: cada uno tiene su carácter.
- Esnórquel sobre el arrecifeTodo el archipiélago es coral. Con gafas y tubo ya se ven morenas, peces loro y tortugas sin bajar de dos metros.
- Pesca a moscaLos Roques es un nombre mayor en el circuito mundial de pesca de sábalo en llano de arena. Se practica con guía y sin muerte.
- Kite y velaDe diciembre a abril el alisio entra constante. Es la temporada de quien viene a navegar.
Cómo se llega
Sólo se llega en avión, en un vuelo de aproximadamente una hora desde Caracas. Las plazas son limitadas y hay un tope estricto de equipaje: nosotros reservamos los asientos y te decimos cuántos kilos puedes llevar y qué se queda en Caracas. Al ser parque nacional hay cupo diario y tasa de entrada, que se tramitan desde dentro del país.
Cuándo ir
Funciona todo el año. El Caribe venezolano no tiene una estación mala para el baño, y la diferencia entre meses está más en el viento que en la temperatura: quien va a navegar o a hacer kite prefiere los meses ventosos, de diciembre a abril.
Lo que no sale en las guías
- El cayo lo elige el vientoNo hay un orden fijo de cayos. Por la mañana el patrón del peñero mira de dónde entra el viento y decide, y por eso dos grupos de la misma posada acaban ese día en sitios distintos.
- Un solo cayo habitadoDe los cerca de 350 cayos sólo se vive en el Gran Roque, y allí no hay coches. En los demás no hay nada: ni luz, ni agua, ni un chiringuito donde comprar una botella.
- El equipaje se pesa de verdadEn la avioneta el peso va tasado al kilo y lo comprueban en el mostrador. Lo habitual es dejar media maleta en Caracas, porque en el archipiélago no se necesita casi nada.
¿Te preocupa la seguridad? Te lo contamos sin rodeos en ¿es seguro viajar a Venezuela?
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¿Los Roques y el Salto Ángel en el mismo viaje? Es la combinación que más nos piden y encaja de junio a noviembre. Dinos qué te apetece y lo montamos.
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