La cascada más alta del planeta, un archipiélago de trescientas cincuenta islas, montañas de dos mil millones de años y un delta donde se vive sobre el agua. Todo en un país al que casi nadie va.
Venezuela tiene un problema raro: es de los países más variados del continente y de los menos visitados. Eso, para ti, es la parte buena. Aquí no hay colas, ni autobuses de cincuenta personas, ni miradores desde los que hacer la misma foto que todo el mundo.
Esto es lo que hay que ver, ordenado por lo que vas a encontrarte y no por lo que se supone que hay que visitar.
| Destino | Qué es | Cuándo ir |
|---|---|---|
| Canaima y el Salto Ángel | La cascada más alta del mundo, 979 m | Junio a noviembre |
| Los Roques | 350 islas de arena blanca en el Caribe | Todo el año |
| Roraima | Trekking de seis días a un tepuy | Diciembre a abril |
| Los Llanos | Safari de fauna: chigüires, caimanes, anacondas | Diciembre a abril |
| Mérida y los Andes | El teleférico más alto del mundo y el páramo | Todo el año |
| Delta del Orinoco | Comunidades warao viviendo sobre el agua | Todo el año |
| Morrocoy | Cayos y manglares a diez minutos de la costa | Todo el año |
| Choroní | Selva nublada que baja hasta el Caribe | Todo el año |
| Isla de Margarita | La isla grande: kite, playas y castillos | Diciembre a abril para viento |
| Península de Paria | Montañas que caen al mar y cacao | Todo el año |
| La Tortuga | Una isla sin habitantes ni electricidad | Todo el año |
Lo que no se ve en ningún otro sitio
Canaima y el Salto Ángel. 979 metros de caída y ninguna carretera que llegue hasta allí. Se entra en avioneta, se navega en curiara y se termina andando. El agua cae desde tan alto que buena parte se ha deshecho en niebla antes de tocar el suelo. Para subir por el río hace falta que vaya alto, así que aquí la época manda más que en ningún otro destino. Te contamos cómo se llega, tramo a tramo.
El Roraima. Seis días de trekking para subir a una meseta de dos mil millones de años a 2.810 metros. Es la montaña que inspiró El mundo perdido de Conan Doyle, y arriba parece otro planeta. No es técnico, pero es exigente y hay ríos que vadear: por eso se sube en estación seca.
El Delta del Orinoco. Caños en curiara hasta comunidades warao que llevan milenios viviendo sobre el agua, en palafitos. No es una visita a un poblado preparado para turistas: es entrar en un sitio donde la vida sigue como va.
El Caribe que nadie ha pisado
Los Roques. Trescientas cincuenta islas de arena blanca a una hora de vuelo de Caracas, dentro de un parque nacional. Es el destino que más nos piden y el que más sorprende a quien ya conoce el Caribe: aquí las playas están vacías de verdad, no vacías de folleto.
Morrocoy. Cayos de arena blanca y manglares a diez minutos en lancha desde la costa. Es el Caribe accesible: se llega por carretera y se duerme en tierra firme.
La Tortuga. Una isla sin habitantes, sin hoteles y sin electricidad, a una hora de vuelo de Caracas. Aquí no hay nada, y ése es exactamente el plan.
Isla de Margarita. La isla grande: El Yaque para kite y windsurf, la laguna de La Restinga en lancha, los atardeceres de Juan Griego y los castillos coloniales.
Choroní. La selva nublada del Henri Pittier baja de la montaña al Caribe sin escalas. Puerto de pescadores, playas a las que se va en peñero y el cacao de Chuao, que es de los mejores del mundo.
La Península de Paria. El extremo oriental del país: montañas que caen al mar, calas a las que sólo se llega en barca y haciendas de cacao.
Montaña y fauna
Mérida y los Andes. El teleférico más alto y más largo del mundo, el Pico Bolívar a 4.978 metros y el páramo de los frailejones. Venezuela con frío, que es lo último que espera quien llega pensando en playa.
Los Llanos. El safari de Suramérica: chigüires, caimanes, anacondas y cientos de aves a pocos metros. En estación seca el agua se retira y los animales se concentran en las charcas que quedan, así que se ven sin buscarlos.
Cuántos destinos caben en un viaje
La tentación es querer verlo todo. En la práctica, un viaje de dos semanas admite tres destinos, cuatro como mucho, y sale mejor combinando cosas distintas: un tepuy y una isla, o fauna y montaña, en vez de tres playas seguidas.
Y hay una limitación que conviene saber antes de hacer planes: no todo se puede combinar en cualquier mes. El Salto Ángel pide río alto y el Roraima pide estación seca, así que son casi incompatibles en el mismo viaje. Está todo explicado en cuándo viajar a Venezuela.
Antes de decidir
Si todo esto te ha dejado con la duda de fondo, la contestamos sin folleto en ¿es seguro viajar a Venezuela? Y lo práctico está en cómo se paga allí, cómo funciona la sanidad y qué seguro contratar.

